miércoles, abril 22

Bécquer... bajo la tormenta


       
     Las bellas estaciones de tránsito, primavera y otoño, y las obligaciones laborales se han conjurado para recordarme uno de mis poetas preferidos. Me gustaría comentar una de sus rimas. Como otras es sencilla, en apariencia, pero intensa y frágil en su hondura. Aquí el tema primordial es el amor, o más bien una de las consecuencias que conlleva, el desamor. Recurre a la Naturaleza, (aquí sugerida, entre otras ideas, por esa inigualable senda estrecha), que tanto encandiló a los poetas románticos:
        Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XLI.




Tú eres el huracán y yo la alta
torre que desafía tu poder;
¡tenías que estrellarte o que abatirme!
¡No podía ser!

Tú eres el océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén;
¡tenías que romperte o que arrancarme!
¡No podía ser!

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No podía ser!

                                                      1. Estudio lingüístico

Tú eras huracán y yo la alta torre...
  •    1a. Nivel léxico-semántico. De forma relevante encontramos dos campos semánticos que destacan con claridad y que son la clave para determinar los dos ejes temáticos con los que se desarrolla el poema:
  • enfrentamiento: desafía, poder, estrellarte, abatirme, vaivén, romperte, abatirme, arrollar y choque.
  •  poderío: huracán, alta torre, océano, enhiesta roca que firme, poder y altivo.
  •   1b. Nivel morfo-sintáctico.
    • verbos: Lo que predomina es el pasado. Predomina el pretérito imperfecto de indicativo, que da una idea de continuidad con lo presente: era, desafía y tenías. Pero todo está subordinado al pretérito perfecto simple del estribillo: pudo, muestra un proceso que se ha consumado; no en vano es tiempo de aspecto perfectivo (acción acabada), transmite la sensación de algo decisivo e irrevocable
    • perífrasis verbales: habría que mencionar la importancia que adquiere una perífrasis de infinitivo con valor modal de obligación (tenías que) que se repite hasta en cuatro ocasiones:
        • tenías que estrellarte o que abatirme
        • tenías que romperte o que arrancarme

      • sintaxis:
        Las oraciones son cortas y la sintaxis no presenta una gran complejidad. Se tiende a la sencillez, el poeta pretende despojar de lo recargado para la comprensión del texto:
        • dos proposiciones de relativo en las dos primeras estrofas,
        • dos proposiciones coordinadas disyuntivas, en las mismas estrofas:
                                estrellarte o abatirme/ romperte o arrancarme
        • y frases nominales en la última y definitiva estrofa.
       
    Tú eras el océano y yo la enhiesta roca...

                                                           2. Estudio estilístico

    • 2a. Análisis métrico:

      • medida:  está compuesto por doce versos: nueve endecasílabos de arte mayor y tres pentasílabos de arte menor, la última sílaba de los pares siempre es aguda lo que otorga al poema un fuerte ritmo.

        •  ritmo acentual: destacaría que el primero y el quinto de los endecasílabos son enfáticos (acento en 1ª y 6ª sílaba) lo que transmite un tono solemne y enérgico.
        •  hay encabalgamiento entre el primer y el segundo verso de cada estrofa, lo que acompaña cierta precipitación en el poema.
         
      •  rima: es asonante en los versos pares, forma que recuerda al romance, podríamos hablar de composición arromanzada. La rima es aguda (é).


      • poema: compuesto por tres estrofas de cuatro versos,  cada una con el siguiente esquema métrico:
        • 11- 11A 11- 5a       11- 11A 11- 5a       11- 11A 11- 5a
        • los versos son endecasílabos los tres primeros, y pentasílabo el cuarto. Éste último verso  actúa como estribillo y sirve de  resumen de la idea esencial: la pareja ha fracasado

                                               ¡No pudo ser!

    • 2b. Figuras retóricas o literarias:

      • epítetos: estos adjetivos, bastante abundantes, no son un adorno superfluo, sino que contribuyen decisivamente a la expresividad del poema: alta, enhiesta, firme, hermosa, altivo,estrecha, inevitable.

      •          antítesis:  La primera y segunda estrofa guardan un perfecto paralelismo En ambas se contrapone la actitud de la amada y el poeta en idénticos términos: 
          • huracán - alta / torre
          • Océano- enhiesta / roca que firme
        La última estrofa, aunque difiere en su composición, se pliega también a ese contraste que determina la forma del poema:
          • Hermosa tú, yo altivo
          • uno a arrollar, el otro a no ceder;
        De esta manera, la contraposición que en las dos primeras estrofas se desarrolla en dos versos, en el tercero se concentra en uno:
          •  la senda estrecha,inevitable el choque;
      •             metáforas: .La naturaleza y actitud de los amantes se refleja mediante elementos tomados de la Naturaleza salvaje y libre, que aportaba nuevos sentidos a sus estados de ánimo. Una Natura indómita y sin ataduras como ansiaban los escritores románticos del s.XIX, para sí mismos:
        • el huracán, el océano - la amada
        • la alta torre, la enhiesta roca - el poeta
      En el verso 11 hallamos dos nuevas nuevas metáforas que tienen sirven para sintetizar toda la relación sentimental, ya fracturada
        • la senda estrecha, inevitable el choque; la segunda es consecuencia de la primera
       
                        la senda estrecha


      Conclusión: Me gusta el poema porque su autor ha sido capaz de sugerirnos una historia de amor, habría que decir mejor de desamor, con unos elementos que aportan frescura y encanto. La imposibilidad de unión de dos personas a lo que ahora muchos denominan: incompatibilidad de caracteres, palabras imponentes y tajantes. Yo me quedo con:
      •  la falta de diálogo o de comunicación en  el día a día
      •  en  la necesidad de buscar atractivos en ti para que tu pareja también los perciba;
      •  en la lucha contra la rutina;
      •  en que somos muy humanos y por eso muy, pero que muy imperfectos..

      2 comentarios:

      1. Los engranajes de los versos nos demuestran de forma clara, que la belleza del poema no es sólo sensibilidad poética sino también mucho trabajo poético.

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        1. Estoy de acuedo Lucía, no recuerdo exactamente si era Lorca o el propio Bécquer, el que comparaba al poeta con el ebanista. Me parece acertada.

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